¿Pintura al aire libre o en el estudio?

¿Qué se acomoda mejor a tu estilo de trabajo? Si te gusta estar en contacto con la naturaleza y sientes que allí se potencia tu creatividad para expresar la belleza del paisaje, este blog es para ti. Pero si consideras que el trabajo creativo es mas eficaz en el estudio, esto también te interesa.

Existen muchas opiniones sobre la pintura realizada al aire libre o -plein air- y el trabajo creativo realizado en el estudio. Creo que ambas situaciones son válidas y dependen de lo que quiera aprovechar el artista; ambos son inspiradores y cada uno tiene sus propios desafíos y resultados.

¿Cómo pintaban los artistas del pasado?

¿Sabías que hasta el siglo XIX la única opción que tenía la “pintura oficial” era la que se hacía dentro del estudio? El oficio de la pintura era como cualquier otro trabajo que requería un espacio interior para poder ser llevado a cabo. No fue hasta los primeros años del siglo XIX cuando los artistas se “aventuraron” a dejar los grandes caballetes, sus objetos, telas decorativas y el invaluable material de pigmentos y pinceles; para ir a los bosques y montañas cercanas y pintar “in situ” lo que sus ojos veían. Esto dio un giro en cuanto a la percepción del paisaje y de la luz. Al principio se menospreciaba un poco esta valiente actitud siendo catalogada esta actividad como un pasatiempo y por tanto la calidad de las pinturas “desmejoraban” respecto al trabajo riguroso dentro del estudio. Aunque nos cuesta imaginarlo, todo eso sucedió.

La pintura al aire libre

La pintura al aire libre es una magnífica experiencia que nos permite abrir nuestros sentidos y captar mundo de una manera especial: es estar en contacto con la naturaleza y darnos la oportunidad de entrar en armonía con el entorno. Sin embargo, hay factores que no se pueden controlar, como el viento, la lluvia, el frío o el calor. Si planeas pintar afuera, debes estar preparado para los cambios de clima. Otro tema a tener en cuenta es: cuantos menos materiales, mejor: un pequeño cuaderno de bocetos, muy pocos pinceles -no más de tres-, una pequeña paleta para mezclar y un pequeño recipiente para verter agua.

La pintura en el estudio

Por otro lado, está la tradicional práctica de trabajar en el estudio o en el taller. Esta forma de trabajo ha permitido a los artistas de todas las épocas a dedicarle mucho más tiempo a su trabajo: hacer composiciones y utilizar recursos como la fotografía. Sin embargo, muchas veces el tiempo se nos pasa sin darnos cuenta y esto hace que nuestra pintura pierda espontaneidad y fluidez.

Como te darás cuenta, ambas experiencias tienes unas características propias y todo depende del enfoque que se le quiera dar a la pintura. Por mi experiencia personal yo diría que la práctica de estudio es mi disciplina consciente, mi pintura del día a día, mi aguda voz interior que me mantiene en el camino; me recuerda las cosas simples que tengo en casa con las cuales puedo organizar un bodegón interesante con una fruta fresca, una tela colorida o un ramo de flores frente a la ventana. Esos elementos básicos fueron fuente de inspiración para muchos artistas durante el confinamiento por la pandemia. Por otra parte, es reconfortante salirse de la rutina, toma el equipo de pintura básico e ir a un parque cerca a casa, o ir a las montañas y pintar lo que la naturaleza sugiera. Todo depende del ánimo y de la intensión que tengas.

¿Y tú, por cual te decides? Me gustaría recibir tus comentarios.