Si tienes miedo a emprender, es que vas por buen camino

El miedo a emprender es una buena señal, sólo tienes que saber cómo acompañarlo

Superar el miedo es posible, ¡claro! que es posible, pero no en todos los casos; a veces el miedo sólo necesita compañía, y tú dirás: ¿pero qué me estás contando? Lo que te digo es que el miedo a emprender es una buena señal, no tienes que verlo como algo que necesitas superar, tienes que visualizarlo como un elemento al que te debes enfrentar,  además, es muy humano que  te aterre darle vida a una idea que te llena de ilusión. 

¿Te cuento algo? Yo tengo miedo a las aglomeraciones, cuando tenía veinte años fui a un concierto de Alejandro Sanz y pague por estar en primera fila, lugar que algunos llaman VIP, pero se descontrolo la organización del evento y el público ubicado en entradas generales saltó las vallas y todos los que estábamos frente al escenario quedamos prácticamente sin poder respirar, tuve mucho miedo; ese miedo no busco superarlo, más bien, trato de evitarlo, pero en el caso de que esté en un lugar que me genere angustia, respiro y evalúo si estoy segura o no. La verdad es que procuro estar siempre en espacios despejados.

También tengo miedo a las alturas, miedo a caer y no me permito tener esos temores, por ello trato de gestionarlos; tomo consciencia de mi respiración, me digo a mi misma que estoy segura y nada malo va a pasarme.

Te cuento esto porque sé que existen miedos que sí puedes evitar,  pero otros estarán siempre presentes y forman parte de tu propio crecimiento, siendo el miedo a emprender uno de ellos, no busques que se vaya, centra tu mente en pensamientos positivos, que puedes tomar el control, y hazte consciente de que pase lo que pase todo va a estar bien. No puedes dejar a un lado los miedos pero sí que puedes aprender a integrarlos y que vayan contigo pero, eso sí, nunca permitas que te limiten.

No magnifiques tus miedos

El otro día leí algo que me encantó: “Sé valiente, porque todo lo nuevo comienza con un poco de miedo” y es totalmente cierto. Insisto, tienes que evitar que el miedo a emprender te paralice. El miedo a veces tiene varios caminos, y tú lo que debes es escoger el que te impulse, ese que te haga insistir todos los días.

Cuando buscas en el diccionario la definición de emprender lees lo siguiente: “empezar  a hacer una cosa determinada, en especial cuando exige esfuerzo o trabajo o cuando tiene cierta importancia o envergadura”.  El miedo a emprender te puede permitir conectarte con lo que en realidad quieres, pero esto es un ejercicio que debes hacer a diario; tener claro el para qué, el desde dónde y, además, el con quién es fundamental.

Es necesario buscar asesoría porque tu corazón puede estar puesto en tu emprendimiento pero si ignoras los procesos, el camino es más difícil. Tener claro hacia dónde quieres ir disminuirá tu miedo a emprender, visualizar el horizonte, pero no sólo para mirarlo, es preciso ir hacia él.

Identifica cuál es tu miedo a emprender

Comienza por hacerte varias preguntas, aunque sean duras de responder. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Fracasar. Sí eso es lo peor y es muy duro, durísimo, pero resulta que el emprender es una filosofía, es un carácter, es una forma de ser, así que, luego te toca sacudirte el polvo, asumir lo que ha pasado y seguir creyendo en tu emprendimiento para poder resolver los problemas que se presentaron. Repito, acompaña tu miedo al emprender y vas a lograr estrategias asertivas.

¿Se acabó mi emprendimiento? No. Nadie emprende para fracasar eso es cierto, pero los resultados adversos están entre las posibilidades. Volver a intentarlo depende de lo que quieras en tu vida; a veces tienes que alejarte de algo para acercarte a otra cosa.

Yo puedo decirte por mi propia experiencia que en el fracaso vas a tener una oportunidad de oro para reflexionar y crear; es muy importante que no te sientas solo, que busques compañía y puedas encontrar el equilibrio necesario para volver a comenzar.

Desde los ojos de la psicología el manejo del fracaso está marcado por los pensamientos que tú tengas ante esa adversidad; hay una gran diferencia entre identificar los errores, asumir que te equivocaste a darte identidad como un fracasado.

Cree en ti y no camines solo

Enamórate de tu idea aunque eso signifique que otros te cuestionen y digan que se te ha ido la pinza; jamás dudes de tu proyecto, todos tienen miedo a emprender, pero si tu instinto apunta a que eso en lo que piensas todo el día puede materializarse y hacerte feliz, entonces no te detengas. 

Inspírate en otros, tanto en los que han tenido éxito como en los que han fracasado y se han levantado para triunfar, esas son las historias que te van a motivar.

Por muy brillante que sea tu emprendimiento o por mucho conocimiento que tengas siempre habrá algo que se te escape, busca aliados que te aporten y no te rayes con que quieres hacerlo todo tú.

Cuando el miedo a emprender te haga dudar piensa en la satisfacción que vas a tener por el solo hecho de intentarlo, Nolan Bushnell pionero en la industria de los videojuegos dice que “un verdadero emprendedor no es un soñador, es un hacedor”.

Termino diciéndote que el equilibrio es importante, debes ser consciente y consecuente con lo que quieres en la vida. Tener claro qué es para ti el éxito y la felicidad, qué estás dispuesto a dejarte en el camino por tu emprendimiento, y ¡créeme! Es fundamental darle un espacio a todo porque el éxito no tiene sentido si a la final lo terminas disfrutando tu solo.